Atrévete a cambiar el color

Existe una variedad de colores para pintar tu cocina, desde los cálidos hasta los colores fríos. No solo se trata de pintar la cocina de tu color favorito sino hay muchos temas que influyen según la iluminación y el aspecto que le das a la cocina. El aspecto que le quieras dar a tu cocina puede jugar con la mente, es decir todo tiene que estar conectado de alguna manera, el color tiene que combinar con los muebles, gabinetes, estufa y los demás materiales que decidas utilizar. Los colores para que tu cocina irradie son el blanco, arena, gris claro, verde agua y azul cielo.

 

El blanco, por su pureza y luminosidad son dos razones para dejar el blanco reine en tu casa. Este color es sinónimo de limpieza e higienes es por esto que es perfecto para tu cocina o el baño, si buscas un contexto de tranquilidad y relajación es muy buena opción combinar el blanco con una paleta de grises y beiges. El blanco aporta más luz a tus espacios por ejemplo, si tienes una ventana en el baño la combinación de la madera con el blanco brindará una sensación acogedora y te sentiras más comodo. Es un color básico pero que se adapta fácilmente a cualquier diseño y  a otros elementos como las puertas y ventanas; tiene bastante ventajas desde el punto de vista estético.

 

El color azul cielo, es bastante fresco y brillante, es una buena opción para la cocina ya que se puede adaptar desde el invierno hasta el otoño sin ninguna alteración. Además según el equipo de Pantone Color Institute, que se dedican a estudiar los colores de tendencia en Nueva York, aseguran el que color azul cielo se encuentre entre el top 10 de colores elegidos para el 2018. Existen varias tonalidades de azul, pero si algo es cierto es que el azul cielo es un color que se adapta a ambos géneros.

 

Sobre el color gris, la mayoría de la gente tiene una idea errónea porque piensan que el color gris es significado de tristeza y de un día nublado, pero desde el punto estético tiene varias ventajas, si buscas la manera adecuada de combinarlo con los demás colores, el gris aporta serenidad, elegancia y brilla con luz propia. Es un color neutro porque no es ni blanco ni negro y si lo combinas con colores pastel puedes crear un ambiente bastante romántico y relajante.